sábado, 2 de agosto de 2025

Carta de despedida a lo que soñé contigo

No es a ti a quien le escribo.

Es a la idea que construí de ti.

A lo que creí que eras.

A lo que pensé que podrías llegar a ser, si tan solo te ayudaba lo suficiente.


Durante mucho tiempo quise pensar que mi apoyo, mi presencia y mis esfuerzos no eran en vano.

Que cuidar de ti, acompañarte, resolver lo que tú no podías —o no querías— hacer, algún día tendría un valor real.

Que no era ingenuidad de mi parte, sino empatía.


Hoy entiendo que lo que me ataba a ti no era amor romántico, sino una mezcla de compasión y culpa, donde yo creía que era mi responsabilidad salvarte.

Y tú lo sabías.

Y lo usaste.


No me quedo con odio.

Pero tampoco con excusas.


Me quedo con la verdad:

Que no fui tu enemiga, ni tu verdugo, ni tu carcelera.

Fui alguien que dio más de lo que tenía.

Alguien que creyó en una versión de ti que nunca apareció.


Lo que estoy soltando no eres tú:

Es la imagen falsa que yo misma traté de sostener.

La promesa de que ibas a cambiar.

La esperanza de que mi esfuerzo algún día bastaría.


viernes, 9 de septiembre de 2022

Ignorancia a mentira

 Luz tenue que por la oscuridad es consumida,

es como a ellos me arrebata de mí, la vida;

con voz cansada, sólo logran esbozar

ligeros ecos, en las sombras comienzan a soñar.


Extrañamente el olvido de recuerdos la mejor cura fue,

para quitar la mentira de niñez que besé;

si aún me recordase y supiera cuanto le amé, 

me devolvería mi mentira e ignorancia también.

lunes, 11 de julio de 2022

Uno a uno

 Para enamorarme, aquel me repetía una y otra vez mis virtudes. Nació amor de uno a uno. Me enamoré de tal forma de mí... que le dejé.

viernes, 20 de enero de 2017

Corbata roja

En esos momentos apuesto a que estarías sentado en la silla de en frente. 
Vestirías traje y una corbata roja. Una cara iluminada por una gran sonrisa al ver a tu alrededor. Y notarías como te observé cuando detuviste tu mirada en el lugar vacío al momento en que la canción narra tus ganas de que nunca hubiese cerrado sus ojos. 
Te aparecerían lágrimas caprichosas sin rodar y seguirías riendo. Así como hago yo ahora contigo, pero sin ti.

lunes, 14 de noviembre de 2016

14 de noviembre. Sigo pensando en ti.

Recuerdo que tú me enseñaste a juntar mis manos para oraciones elevar.
Cuando me dijeron que tú te habías ido, solo pensaba en seguir elevando cosas, para ti, para que supieras que había aprendido bien.
Ahora me pregunto si desde allá, aunque fuere un poco, haces lo mismo por mí; para ver que no has olvidado nada, ni tus enseñanzas, ni a mí.

miércoles, 31 de agosto de 2016

Señor R con Z

No se si pienses en mí de manera tan frecuente como lo hago yo sobre ti. Innumerables veces me escondí detrás de una cornisa, en el fondo de un pasillo, detrás del marco de una puerta para tan solo oírte. Eso me bastaba. 
Recuerdo que eras su orgullo, eras su más grande logro dentro de esa habitación. También recuerdo cuando lo desilusionaste y él lo disimuló con sonrisas, esperando a que alguien fuera a ocupar tu trono frente al estandarte de madera. 
Me gustaría pensar que me hubiese contemplado algún día y haya logrado ver, una efímera parte de ti en mí. 
Me gusta pensar que tan solo, me contemplaste así como yo lo hice contigo, sólo que de inicio a fin, y no como yo así, de infinidad a él, de él a ti, de ti a mí.

lunes, 29 de agosto de 2016

29/08/16 2:20am

De pronto los círculos verdes se comienzan a extinguir y en su lugar aparecen números cuantificando su desaparición estimada.
No hay con quien entablar una conversación, no hay ruidos tras la ventana, no hay más luz que la que despide esta máquina.
Comienzo a observar los residuos de amistad plasmados en píxeles, los apuntes con gotas de café deshilachando la tinta impregnada que formaban una oración; el tiempo invertido, mal gastado en contraposición con el bien aprovechado, y me pregunto otra vez si es el lugar correcto, la hora correcta, el papel correcto, la cara y cabeza de enmienda... Y te veo llorar como lo hiciste hace unos minutos frente a un mensaje que no pude evitar, y me veo contigo sin mí.
Todo tan cerca y en seguida, distante, prohibido y tentador a perturbar. Tal vez eso es lo que sucede en mi ser cuando te veo suspirar en plenitud, tal vez quiero ser la primera en plasmar esas circunferencias lanzándote mis tropiezos a tus fondos, y ver tus movimientos ante algo tan desprovisto de calma.
No logro evitar sentir tu dolor, y tampoco logro impedir que llegué a ti, por mí.