Luz tenue que por la oscuridad es consumida,
es como a ellos me arrebata de mí, la vida;
con voz cansada, sólo logran esbozar
ligeros ecos, en las sombras comienzan a soñar.
Extrañamente el olvido de recuerdos la mejor cura fue,
para quitar la mentira de niñez que besé;
si aún me recordase y supiera cuanto le amé,
me devolvería mi mentira e ignorancia también.